CAPITULO 2- Tania
PVO BELLA
-¿Dónde esta mi hijo?
En ese momento levante la cabeza justo para encontrarme a una mujer alta y delgada, el pelo de un color rubio rojizo y unos ojos azules que parecía que querían comerme. Era la madre de Tony, la señora Tania Cullen.
Me levante de mi asiento y me dirigí hacia ella.
- Buenas tardes señora Cullen.
- Déjese de buenas tardes y dígame donde esta mi hijo.
- He tenido que llamar al señor Cullen por teléfono para que viniera a por el, ya que nadie le recogió a la hora de la salida – le dije en un tono de voz calmado.
- ¿Cómo? ¿Por qué ha llamado a su padre? ¿no me podría haber llamado a mí? ¿Quién es usted para entregarle mi hijo a nadie?
- Señora Cullen, Tony la estuvo esperando mas de media hora y al ver que no venia nadie a recogerlo la llame a usted por teléfono, pero no contestaba.- Tome aire para volver a tranquilizarme ya que según hablaba ella se ponía mas roja por la rabia- Tuve que llamar al siguiente numero de teléfono que aparecía en la lista de contactos para emergencias y el señor Cullen accedió en venir rápidamente a por el. ¿Hay algún problema con eso?
- Desde luego que hay problema. Yo soy la única que puedo recoger a Tony. Espero que sea la última vez que otra persona que no tenga mi autorización recoja a Tony. Pienso informar de esta negligencia a sus superiores y tenga seguro que lo va a lamentar.
- ¿Qué pasa aquí?- Rose entro en la sala de profesores y se acerco a mi. ¿Qué son estos gritos?
- Lo que pasa es que esta, le ha dejado a mi exmarido que se lleve a mi hijo sin autorización mía.
Mi boca se abrió pero no fui capaz de articular ninguna palabra. Yo no estaba informada que los padres de Tony estaban separados y que solo podía recoger al niño su madre.
- ¿Ha informado a la tutora de que solo lo podía recoger usted?
- No tengo porque informar de mi vida a nadie.
- Señora Cullen, si usted no presenta un certificado en el que recoja que es usted la única persona acreditada para recoger a Tony del colegio, nosotros se lo entregaremos tanto al padre como a la madre. Si quiere usted dar un parte por ello puede hacerlo, pero lamento informarle que será en vano.- Le dijo Rose mirándola fríamente.
- También le he comentado al señor Cullen que el martes de la semana que viene tendremos una tutoría a las cuatro de la tarde. Me gustaría hablar con ustedes de ciertos cambios que he notado en Tony últimamente y ver si procede tratar con el psicólogo del colegio.- Le dije directamente.
- Mi hijo no tiene ningún problema, si fuera así yo seria la primera en saberlo ¿no cree?
- Todo esto lo podremos hablar el martes que viene.- Los profesores empezaban a llegar a la reunión. – Siento mucho no poder seguir atendiéndola, pero como ve tenemos una reunión a la que debo asistir.
- No me espere a la tutoría señorita…
- Swan, Bella Swan.- Esta mujer que parecía tan preocupada por su hijo ni si quiera se sabia el nombre de su profesora.
- Señorita Swan- continuo ella- soy una mujer muy ocupada y no tengo tiempo para tonterías.
Se dio media vuelta y se fue. Todos los profesores que habían ido llegando a la reunión se quedaron mirando en su dirección hasta que desapareció tras la puerta.
- ¿Qué ha pasado?- pregunto Jasper acercándose a nosotras. Jasper era el psicólogo del colegio y hermano de Rosalie. Era tan alto como ella y su pelo igual de rubio.
- Jasper, ¿te importaría que fuera a tu casa esta tarde para hablar de un asunto del colegio? Así aprovecho la ocasión y veo a Alice que hace bastante que no la veo.
- Claro Bella. ¿Por qué no venís también Ahmet y tu Rose? Hace mucho que no estamos todos juntos.- termino Jazz diciéndole a Rosalie.
- Muy bien. La verdad es que tengo ganas. Seguro que Ahmet se muere por verte Bella. Hace mucho que no consigue que nadie se ponga tan colorado como tu.- Dijo Rose intentando disimular su sonrisa.
- Claro, ¿quedamos sobre las ocho?- dije ya sin ilusión. La verdad es que no tenia muchas ganas de quedar con dos parejas que lo único que hacían era recordarme lo sola que estaba.
- Estupendo. Nosotros llevaremos unas pizzas. ¿os parece bien?
Ahí se quedo la conversación sobre la reunión de esta noche, ya que nos estaban esperando los demás profesores para empezar con la reunión.
PVO EDWARD
Estaba en mi oficina mirando fijamente el salvapantallas del ordenador. Era una foto tomada el último fin de que había pasado con Tony. Se le notaba que en sus ojos no había ese brillo que antes solía tener.
La separación con Tania no le había afectado mucho, ya que cuando nos separamos el solo tenia dos años y medio y no se había dado cuenta de mi ausencia, ya que cuando vivíamos juntos muchos días cuando llegaba a casa el ya estaba dormido.
Al principio de la separación con Tania, le veía más incluso que cuando estábamos casados, ya que Hacia todo lo posible para llegar pronto del trabajo y Tania me permitía verle los martes y jueves además de los fines de semanas alternos.
Realmente podría haber llegado a casa antes de que Tony estuviera dormido, pero eso solo significaba que la discusión con Tania seria mas larga e intentaba llegar lo mas tarde posible para que ella estuviera dormida también.
Todavía recuerdo la ultima discusión que tuvimos
FAS BACK
- Tania, acabo de llegar de trabajar. Estoy cansado para esta conversación. ¿podríamos dejarla para mañana?
- Tu siempre lo dejas todo para mañana Edward. ¿por que no mejor me das cita en un hueco que tengas libre rn tu apretadísima agenda para la semana que viene? O mejor todavía, llamo a tu secretaria para que me de ella la cita.- decía mientras se tomaba el resto de la copa que tenia en la mano.-
- Sabes que tengo mucho trabajo últimamente. La empresa…- no termine la frase ya que Tania lanzo la copa ahora vacía contra la pared que estaba detrás de mi. No sabía si la había tirado contra la pared o contra mí, ya que estaba aparentemente bebida. Sus ojos desenfocados me miraban con rabia. En ese momento se oyeron unos pequeños pasos que se aproximaban al salón.
Por la puerta apareció mi pequeño, frotándose los ojitos con su manita derecha mientras que con la otra sostenía su mantita.
- ¿Papi?- me llamo enfocando la vista y caminando hacia mi.
- Hola campeón. ¿Qué haces despierto a esta hora? Deberías estar durmiendo- le hable mientras le revolvía su pelo mas de lo que realmente ya lo tenia, y es que en eso se parecía tanto a mi, en el cobrizo e indomable pelo y también había sacado el color de mis ojos, un verde esmeralda que a el le quedaban mejor que a mi.
- Es que escuche ruidos y me desperté. Quería ver si ya habías llego a casa y me podías contar un cuento para volverme a dormir.
- AHORA NO ANTHONY- le grito Tania mientras se tambaleaba ligeramente.
- Tony, ve a tu cuarto y ahora subo y te leo un cuento, ¿vale?
Salio corriendo para llegar hasta su cuarto y nos volvimos a quedar solos los dos.
- Tania voy al cuarto de Tony. Le voy a contar un cuento. Te aconsejo que te vallas a dormir y no me esperes. Esta situación no puede continuar así. Mañana vendré a por mis cosas y esta noche dormiré en el sofá.
- Haz lo que quieras. Ya no te soporto. Desde que nació Anthony nunca tienes tiempo para mi. Lo único que haces es trabajar y pasar todo tu tiempo libre con el- salio de la habitación sin darme tiempo a decirle nada mas.
FIN DE FLASH BACK
Era cierto que desde que nació Tony ya no pasábamos tanto tiempo a solas, pero era normal ¿no? Ya no éramos solo nosotros dos, ahora también estaba Tony y aunque a veces le dejábamos con mis padres para poder pasar algo mas de tiempo juntos no iba a mantener a mi hijo apartado de mi siempre.
Los celos que Tania tenía por la relación de Tony conmigo se habían vuelto enfermizos. Nunca había mostrado tantos celos como ahora, incluso aquella vez que Lauren Mallory, mi secretaria se había insinuado a mí sutilmente delante de ella. En esa ocasión lo que hizo fue llamarla zorra a la cara y amenazarla con que yo la despediría si se volvía a pasar de su faceta de secretaria conmigo.
Regrese al presente volviendo a mirar la foto de la pantalla del ordenador. Ahora solo me permitía verlo los días estipulados por el juez, que eran solamente los fines de semana alternos.
Sabia que Tania hacia esto para que volviera con ella, y a veces dudaba si debería hacerlo, pero sabia que Tony estaba mejor así. Lo que ahora me preocupaba era esa tristeza que parecía que tenía siempre mi hijo desde hace unos meses. Tal vez eran imaginaciones mías o tal vez era solo por que me echaba de menos y no quería separarse de mi. La verdad es que cuando estábamos juntos parecía recuperar un poco la alegría, pero en el momento que lo llevaba con su madre volvía esa tristeza a sus ojitos.
El sonido del móvil me saco de mis pensamientos. Mire el identificador de llamadas, pero era un numero desconocido.
- ¿Dígame?-
- Hola buenas tardes, por favor ¿me puede poner con el señor Cullen?- dijo una dulce voz.
- Soy yo.
- Soy Bella Swan, la profesora de Tony- en ese momento mi cuerpo se lleno de angustia. Nunca me habían llamado del colegio de Tony. Por mi mente pasaba mil cosas que podría haberle pasado. No la deje terminar lo que estaba diciendo, porque la interrumpí.
- ¿Le pasa algo a mi hijo? ¿el esta bien?
- No le pasa nada a su hijo señor Cullen, el esta estupendamente. El problema es que sigue todavía aquí, no ha venido nadie a por el y las clases ya se terminaron hace mas de media hora.
- Esta bien. Llamare a su madre para que lo recoja.-dije ahora mas calmado.
- La he llamado yo también, pero no contesta el teléfono.- eso era extraño, Tania nunca se retrasaba en recoger a Tony. Aprovecharía la ocasión de recogerle del colegio para verle, pero después llamaría a Tania para saber que pasaba.
- Iré a por el ahora mismo. Perdone las molestias.
- No hay problema.
Colgué el teléfono y salí de mi oficina... Lauren no estaba, así que le deje una breve nota diciéndole que salía y no volvía hasta el día siguiente.
Corrí por los pasillos hasta el ascensor y después de coger mi volvo del garaje salí a toda velocidad hacia la escuela.
Tarde menos de quince minutos en llegar, pero al pasarme por la clase de Tony vi que allí no había nadie. Le pregunte a la señora de la limpieza por la profesora que ocupaba esa clase y me dijo que estaría en la sala de profesores porque después había una reunión. Le di las gracias a la señora de la limpieza que ya debería de estar jubilada por la edad que aparentaba y me fui directamente al edificio donde se encontraba la sala de profesores.
Cuando entre en la sala, me quede observando desde el umbral de la puerta. Una mujer de unos veinticinco años estaba sentada dibujando con Tony. Se le veía que era dulce y reconocí enseguida la voz que me había hablado por teléfono.
Mire a Tony que estaba entretenido en su tarea y me acerque haciéndome notar. Tony todavía seguía pintando pero en el momento en que la señorita Swan levanto su vista y me vio, me costo muchísimo apartar los ojos de ella. Esos ojos marrón chocolate que me miraban, ese pelo castaño con destellos caoba, esos labios carnosos pero en su justa medida. Me centre en lo que había venido a hacer.
- Tony, campeón- dije y Tony enseguida vino corriendo hacia mi para abrazarme. Me agache para poderlo coger en brazos mientras el se colgaba de my cuello.
- Hola papa. Te he echado mucho de menos-
- Siento mucho que haya tenido que esperar tanto señorita Swan- dije a la profesora.
- No hay problema. Tony se ha portado muy bien ¿verdad cariño?
- Si papa, he sido bueno.
- Eso ya lo se campeón. – No se que le habrá pasado a su madre `porque he intentado hablar con ella, pero no contesta el teléfono- mentí un poquito, ya que no la había llamado todavía, pero lo haría en cuanto llegara a casa con Tony.-Intentare que no se vuelva a repetir.
- Quería hacer una tutoría con ustedes para hablar sobre Tony. El día de las tutorías son los martes y justamente la semana que viene no tengo tutoría con ningún otro padre, ¿podrían venir ustedes a las 4?
- No se si su madre tendrá algo planeado para ese día, pero puede contar conmigo. La verdad es que yo también quería pedirle una tutoría para comentar ciertos temas – quería saber si Tony estaba también triste en el colegio. Quería intentar dar con la causa de que sus ojos ya no brillaran y que su sonrisa fuera tan poco habitual. Algo le estaba pasando a mi hijo y desde luego por Tania no me iba a poder enterar.
- Deacuerdo, entonces les apunto el martes que viene a esa hora.
Salí del colegio y nada mas aparcar en la puerta de mi edificio llame un par de veces a Tania.
No contestaba el teléfono así que opte por dejarle un mensaje en el contestador diciéndole que Tony estaba conmigo y que se lo llevaría a la hora de siempre a su casa.
Estuvimos comiendo macarrones con tomate que era el plato preferido de Tony y después me estuvo enseñando las cosas que había hecho esa semana en el colegio. Me hablo sobre su profesora y lo buena y cariñosa que era con el.
Cuando me estaba contando las cosas que hacia su profesora que no hacían las demás llamaron a la puerta. Pensé que podían ser los vecinos de la puerta de enfrente, ya que era con los únicos que había hablado en el poco tiempo que llevaba viviendo en el edificio, ya que cuando me marche de la casa donde vivíamos me fui de un día para otro y tuve que volver a casa de mis padres.
Cuando abrí la puerta una Tania llena de ira paso casi empujándome para coger a Tony del brazo y zarandearle.
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