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jueves, 25 de noviembre de 2010

CAPITULO 3- SEGUNDO ENCUENTRO.

Siento haber tardado mas en publicar este capitulo, pero ya que no habia comentarios en ninguno tampoco habia prisa por publicarlo. Gracias de todos modos y por favor, dejarme algun comentario.


CAPITULO 3 – SEGUNDO ENCUENTRO.


Cuando abrí la puerta una Tania llena de ira paso casi empujándome para coger a Tony del brazo y zarandearle.

No podía moverme. La imagen que tenia frente a mi me parecía irreal. Tania cogia con fuerza del brazo a Tony y le zarandeaba mientras mi hijo tenia cara de terror.
_ Suéltalo. No son maneras de tratar a Tony, el no ha hecho nada y le estas asustando.
Me dirigí hacia ella para intentar separarla y tranquilizar a Tony.
_Tu no tienes que irte con nadie. Me esperas hasta que yo aparezca, ¿entiendes? Que sea la ultima vez que te vas con el- le decía mientras le miraba hecha una furia.
Logre sujetarle el brazo con el que tiraba de Tony y conseguí que lo soltara.
-Y tu- hablo dirigiéndose a mi- no vuelvas a recoger a Anthony sin mi autorización.
-Tania, te llamaron del colegio, te llame yo, y no cogias el teléfono. ¿Qué querías que hiciera? ¿Que lo dejara en el colegio esperándote sin saber a que hora llegarías?
-Ese no es tu problema Edward. Yo soy la que tengo la custodia de Anthony, no te olvides de eso. La próxima vez que te lleves al niño sin mi permiso te denunciare por secuestro.
 Nunca pedí la custodia de Anthony porque pensé que un niño necesita mas de su madre que de su padre y lo único a lo que me limite fue a firmar todos los papeles que pusieron delante de mí los abogados. No discutí quien se quedaba con la casa, pues prefería que Tony viviera en ella, ya que bastante trauma es para un niño que sus padres se separen como para agravarlo al tenerle que cambiar también de casa. El dinero de la manutención de Tony y el de la paga compensatoria de Tania tampoco fue discutida. Me sentía culpable por no haber hecho funcionar el matrimonio y que Tony se viera obligado a tener una familia rota. Todo lo que firme lo hice solo por el, pensando en su bienestar, pero últimamente no veía que Tony estuviera muy feliz.
-No vuelvas a llegar tarde a recogerlo y así no tendré que hacerlo yo.- Mire a Tania directamente a los ojos y me di cuenta que estaban desenfocados. Olía a alcohol e iba vestida demasiado desaliñada, su pelo no estaba revuelto y tenía ojeras.
-Campeón, recoge tus cosas mientras que mama y yo vamos a hablar a la cocina.
Lleve a Tania a la cocina cogida del brazo ya que parecía que estaba mareada. Me puse de espaldas a ella y por primera vez desde que nos separamos decidí coger el mando de la situación.
-Tenemos que hablar- mi voz sonó fría y baja.
-¿Ahora quieres hablar Edward? ¿De que? ¿Es que ya te has aburrido de tu libertad y deseas volver a casa? Pues déjame decirte que ya no estoy dispuesta a…
-No es eso de lo que quiero hablar contigo.
-¿Y de que quieres hablar entonces?
Tome aire para enfrentarme una vez más a Tania y trate de calmarme.
-¿Qué es lo que te pasa Tania? ¿Ha visto el aspecto que tienes? No, desde luego que no lo has visto ¿Cómo es posible que te presentes a recoger a Tony en estas condiciones? Pensé que solo bebías cuando estábamos en alguna fiesta o cuando te enfadabas conmigo.
-Pues déjame decirte querido que ahora estoy enfadada contigo y que si bebo o no, no es de tu incumbencia.
-Si lo es- dije con voz firme- siempre que estés a cargo de Tony lo es. La forma en la que has tratado a Tony no me ha gustado. El no puede pagar las consecuencias de tus actos.
-¿Y de los tuyos si? Si mal no recuerdo fuiste tu el que rompió esta familia y nos abandonaste a Tony y a mi. Tu no tienes nada que decir de la manera en como lo trato, no es de tu incumbencia ¿sabes que? Es mejor que nos vayamos.-
Cogió a Tony de la mano y apenas me dio tiempo para darle un beso a mi hijo y despedirme de el.
No me gustaba nada la forma de actuar de Tania. Nunca había sido una madre cariñosa, pero de eso a lo que mis ojos habían visto hoy, había mucha diferencia.
Estuve el resto de la tarde pensando en lo sucedido y en la forma de actuar de Tania. Esa noche me costo mucho dormir hasta que el cansancio me agoto y me llevo a los brazos de Morfeo.

8VO BELLA

La tarde paso y después de ir a mi piso a ducharme y cambiarme, me fui derecha a casa de Alice y Jasper. Cuando aparque mi coche me di cuenta de que Emmet y Rosalie ya habían llegado. Llame al timbre y espere a que me abrieran.
-Enana, te estábamos esperando- grito Emmet mientras me daba uno de sus abrazos de oso.
-Emmet, no puedo respirar- le dije con el poco aire que le quedaban a mis pulmones.
-Mira que eres quejica, ni siquiera aguantas los abrazos de Alice- dijo mientras me dejaba otra vez los pies en el suelo.
- No soy quejica, es que vosotros no abrazáis, os dedicáis a sacar el aire de las personas- dije ya que había podido retomar mi respiración a la normalidad.
-¿He oído mi nombre?- apareció una Alice en unos vaqueros ajustados con una camiseta de manga corta negra y su melena negra con sus puntas disparando hacia todas partes. Nada que ver con el mastodonte de su hermano Emmet, que también tenía ese mismo color de pelo pero lo tenía rizado y media unos treinta centímetros más que Alice.
-Alice, cuidado con tus abrazos que Emmet ya me ha sacado todo el aire una vez y lo necesito para vivir- le advertí mirándola fijamente, a lo que ella me respondió sacándome la lengua como si de una niña pequeña se tratara. Me dio un abrazo normal para cualquier ser humano, cosa que para estos hermanos era casi imposible.
Nos fuimos al salón y allí ya se encontraban Rosalie y Jass poniendo las cosas para la cena.
Nos saludamos de modo normal, ya que los había visto por la mañana y no hacia falta tantos abrazos y demostraciones.
La cena paso entre risas, Emmet se encargaba de hacernos siempre reír con su humor y sus anécdotas del trabajo. No se como siempre podía sacar el lado mas divertido a todo.
Después de recoger la mesa, me fui hacia donde estaba Jass, ya que era realmente el motivo de mi visita.
-        Jass, ¿puedo hablar un momento contigo?
-        Claro Bella. Termino de guardar esto hablamos.
Cuando Jasper termino de guardar los platos nos dirigimos hacia su estudio. Me senté en un sillón que había y Jasper se sentó en el de enfrente.
-        ¿De que quieres hablar, Bella?- dijo Jasper mirándome a los ojos directamente. El sabia que no era sobre mi esta vez, ya que si así hubiera sido me habría tumbado directamente en el sofá en el que tantas veces había hablado con el sobre mis miedos, mi vida y mis sueños.
-        Sabes que no es de mí de quien te quiero hablar ¿no?
-        Entonces, ¿Qué es lo que te preocupa?
-        Es un niño que tengo en mi clase. Se llama Tony y me preocupa bastante.
-        Esta bien. Cuéntame que es lo que pasa con ese niño- cogió su cuaderno y empezó a apuntar todos los detalles que le conté. Le dije el cambio que había visto en el. Le comente que me había enterado ese mismo día que sus padres se habían separado y que la madre no parecía hacerle demasiado caso.
-        Estoy preocupada por el Jass, creo que algo malo le pasa. Le he dicho a sus padres que el martes vengan para tener una tutoría con ellos ya que la situación no me gusta y aunque el padre ha aceptado gustoso, la madre ha dicho que no vendría. Me gustaría que trataras al niño a ver que te parece a ti.
-        Seguramente este pasándolo mal por el divorcio de sus padres y es posible que necesite ayuda. De todos modos, puedo hablar con el padre si acepta a que vea al niño. En estos casos es necesario hablar con los padres para ver el comportamiento de estos con sus hijos.
-        Cuando termine de hablar con el, iremos a tu despacho para que habléis.

La conversación quedo ahí y finalmente regresamos con el resto de nuestros amigos.
Los días pasaron como siempre. La rutina de mi vida era siempre la misma y estaba sumergida en mi trabajo tanto que lo único que me sacaba de el eran las comidas o cenas con mis amigos.
El martes llego y cuando termine de comer me fui hacia mi clase otra vez a adelantar trabajo mientras esperaba la llegada del señor Cullen. Estaba inmersa en preparar unas autorizaciones para una excursión que quería hacer, que no me di cuenta de que había llegado el padre de Tony hasta que sentí como se aclaraba la garganta.
-        Buenas tardes señorita Swan- me miro divertido.
-        Bu...buenas tardes señor Cullen- le dije tartamudeando debido al susto que me había dado.
-        Espero no haberla asustado. Estaba tan concentrada que no escucho cuando toque la puerta y decidí pasar de todos modos.
-        Tranquilo, no pasa nada. Estaba adelantando trabajo y no me di cuenta cuando llego. Siéntese por favor.
-        Creo que Tania no vendrá. Supongo que tendrá que hablar conmigo de lo que sea.
-        La verdad, es que hubiera preferido tenerlos a los dos aquí, pues la cuestión es sobre el hijo de ambos, pero creo que tiene razón- me costaba hablar con normalidad ya que sus preciosos ojos verdes no me dejaban concentrarme.- Bueno, creo que será lo mejor empezar ya.
Le estuve contando todos los cambios que había notado sobre Tony en estas semanas. Cada vez me ponía más nerviosa mirando sus ojos que parecían querer leerme la mente. Cuando por fin termine de explicarle mis motivos para esta tutoría el hablo.
-        Estoy deacuerdo con usted señorita Swan. Tony esta más triste e introvertido que nunca. Temo que no solo sea por el divorcio entre su madre y yo, si no que haya mas motivos por los que este así.
-        Me he tomado la libertad de hablar con el psicólogo del colegio y comentarle lo que ocurría con su hijo señor Cullen. Siento si le molesta, pero me gustaría que el pudiera tratar a Tony si usted no tiene inconveniente. Se haría siempre en el horario de clases y seria totalmente gratuito.
-        Me parece bien ya que yo solo dispongo de los días de visitas estipulados para poder ver a Tony y no creo que fuera suficiente y además eso me quitaría tiempo para estar con el, pero si fuera necesario también lo haría.
-        Pues si quiere puedo presentarle ahora mismo al psicólogo del que le he hablado.
Nos encaminamos al despacho de Jasper y toque la puerta.
-        Adelante- dijo la voz de mi amigo desde dentro del despacho.
-        Jasper, te presento al señor Cullen, el padre de…- no me dio tiempo a decir mas ya que Jass me corto.
-        ¿ Edward? Hola viejo amigo.
-        Jass, si llego a saber que estabas aquí…
Me perdí en sus palabras. Al parecer se conocían y por la manera de abrazarse y de hablar entre ellos parecía que fueran amigos.
-        Bella, ¿este es el padre de Tony?- me pregunto Jass sacándome de mis pensamientos.
-        Pues si Jass. Yo te lo pensaba presentar, pero creo que ya os conocéis ¿no?
-        Lo siento Bella. No nos habíamos visto desde que terminamos la universidad.- dijo Jass mientras se disculpaba conmigo por haberme dejado de lado.
-        Hacia mucho que no nos veíamos, desde…- la voz de Edward se fue apagando.
-        Bueno, pues eso ya no importa. Lo importante ahora es Tony ¿no?- intento restarle importancia Jasper, pero por lo visto Edward había perdido la alegría que tenia por haber visto a Jass.
   
Pasamos al despacho los tres y nos sentamos en los sillones.
-        Bella me ha puesto al tanto de la situación de Tony, Edward. Creo que seria bueno que primero le hiciera una valoración inicial para ver si realmente hay algún problema. También me gustaría hablar contigo en alguna ocasión si lo necesitara al igual que con Tania- decía Jass.
-        Creo que eso de hablar con Tania va ha ser complicado, ni si quiera ha venido a la reunión y la ultima vez que la vi- en ese momento paro de hablar y suspiro- no fue un dialogo demasiado amistoso.
-        Jass por mi no hay problema por que te lleves a Tony cuando lo necesites de mis clases. Tony es un niño muy inteligente y siempre tiene que esperar a que sus compañeros terminen sus trabajos, con lo cual no perderá clases.
-        Pues entonces si te parece bien, mañana mismo empezamos- me dijo Jass.
-        Creo que será mejor que os deje hablar a solas- decía mientras me levantaba del sillón.
-        También tendré que hablar contigo Bella, para saber el progreso de Tony, ya que tu pasas mas tiempo con el que Edward y vas ha poder mantenerte mas en contacto. Al no poder contar con Tania, necesito hablar con la persona que mas tiempo pasa con Tony.
-        Cuenta conmigo Jass- le dije. Me daba lastima que tuviera que recurrir a la profesora en vez de a la madre que hubiera sido lo normal. Le di un beso a Jass en la mejilla y alce la mano para dársela a Edward.
-        Muchas gracias señorita Swan-me dijo mientras me daba la mano. En el momento en que nuestras manos se tocaron, una electricidad recorrió todo mi cuerpo. Me quede unos segundos mirando sus hermosos ojos verdes y pude ver que no había sido la única en notar esa sensación.
-        Llámeme Bella, lo de señorita se lo dejo a mis alumnos- le dije después de unos segundos en silencio. No me había dado cuenta de que nuestras manos seguían entrelazadas hasta ese momento. Retire mi mano y una sensación de vacío quedo en ella. Edward me dedico una pequeña sonrisa triste.
-        Pues entonces llámame Edward, lo de señor Cullen se lo dejo a mi padre.
Me fui del despacho de Jasper con una extraña sensación. Tendríamos que vernos a menudo para hablar sobre las sesiones de Tony y para ver el progreso que hacia. La verdad es que esperaba que fuera cuanto antes. ¿Pero que estas pensando Bella? Es el padre de un alumno. No puedes pensar en el de ninguna otra manera que no sea esa.- Me regañaba mentalmente.

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